El mexicano Sergio Pérez hizo una gran carrera y sube, por primera ocasión, a lo más alto del podio en el Gran Premio de Sakhir, luego de remontar desde la posición 18

El 6 de diciembre de 2020 quedará grabado en la memoria del piloto Sergio Pérez para siempre.

La bandera de México y el Himno Nacional lo acompañaron en el podio del Gran Premio de Sakhir, en donde recibió el trofeo del primer.

Por un momento, de los ojos de Checo salieron lágrimas de felicidad, su esfuerzo, dedicación y talento habían rendido frutos después de batallar durante 10 años en la máxima categoría del automovilismo.

Una carrera que parecía perdida desde la primera vuelta luego del contacto con el Ferrari de Charles Leclerc, poco a poco se reacomodó gracias a un mexicano que nunca bajó la guardia y al equipo de Racing Point, que, por primera vez en la temporada, no cometió errores.

“Increíble el año, increíble la carrera. La verdad que después de la primera curva pensé que todo estaba perdido, una vez más pensaba que era un fin de semana que no se nos dan las cosas injustamente, porque creo que no hice nada (malo).

“Estaba todo perdido, tuvimos que recuperar, tuve el contacto, cometí un error en el calentamiento con mi neumático, bloquee mi neumático y tenía unas vibraciones impresionantes, pudimos ir largo pero no teníamos el ritmo, pero aún así nunca dejé de empujar, había un momento en donde las manos ya no las aguantaba por las vibraciones, pedía parar antes y el equipo me mantuvo afuera, desde el viernes supimos lo que teníamos que hacer”, sentenció el tapatío.

El beso al trofeo no podía faltar, los mecánicos, su compañero de equipo Lance Stroll, y todos los que integran a la escudería Racing Point lo felicitaron, pero el abrazo que más anhelaba era de su pequeño hijo Sergio, quien apareció en medio de las entrevistas con los medios para felicitar a su padre.

“En las últimas vueltas solo pensaba: ‘que me esté viendo mi hijo’, porque es una edad en la que se puede acordar. Siempre he soñado con ese momento, que mi hijo me vea y que recuerde un momento inolvidable en mi carrera. Tardé en llegar ahí 10 años y siempre dando lo mejor”, expresó emocionado el volante de 30 años.

La persistencia con la que Pérez mantuvo el liderato, pese a los ataques de los poderosos Mercedes de Valtteri Bottas y de George Russell, no han cambiado el panorama. La incertidumbre sigue rondando, la posibilidad de no correr en 2021 en la F1 aún es una opción, pero, a pesar de todo, Checo disfruta y pide a sus aficionados que disfruten de este gran día.

“Ya que disfrutar al día de hoy, hoy fue un día muy especial, pusimos a toda Latinoamérica allá arriba, así es la Fórmula Uno, es una situación que no esperaba y ya tengo muchas opciones sino es para el próximo año será para el 2022”, finalizó.