Falta de oportunidades y bajo nivel educativo y de calificación de mano de obra inciden en que los mexicanos sientan más presión laboral por la pandemia

Los profesionales de India, Brasil y México son los más presionados por los cambios laborales generados a raíz de la pandemia de COVID-19, lo que supone un mayor riesgo para la recuperación de los negocios en estos países, según un estudio publicado este miércoles.

El informe “El estado de las habilidades en 2021: en peligro de extinción“, encargado por la plataforma digital de formación Degreed a Censuswide, revela que seis de cada 10 encuestados creen que el coronavirus “aceleró la necesidad” de aprendizaje.

De acuerdo con el estudio, que entrevistó a 5 mil 208 profesionales de ocho países entre el 4 y el 12 de agosto, los que se sienten más presionados a la hora de adquirir nuevas habilidades y que al mismo tiempo perdieron más oportunidades de acceso a formación con la pandemia son los indios (72 por ciento), seguidos de los brasileños (62 por ciento) y mexicanos (56 por ciento).

A ellos les siguen los australianos (42 por ciento), los alemanes (41 por ciento), los franceses (39 por ciento), los británicos (37 por ciento) y los estadounidenses (36 por ciento).

Además, 46 por ciento los profesionales cree que sus habilidades se tornarán obsoletas en los próximos cinco años, aunque ese porcentaje llega hasta 73 por ciento en el caso de India y 65 por ciento en Brasil.

En ese sentido, la vicepresidenta de ventas para América Latina y el Caribe de Degreed, Débora Brewer, explicó a Efe que India, Brasil y México son los más vulnerables porque son al mismo tiempo los mercados emergentes más afectados por COVID-19.

Por otro lado, la falta de oportunidades, el bajo nivel educativo y de calificación de mano de obra, así como factores culturales, según Brewer, también explican los números expresados en el informe.

“Los trabajadores de estos mercados se enfrentan a una presión altísima para aprender nuevas habilidades porque las compañías no estaban preparadas (para los cambios generados por la pandemia)”, explicó la experta brasileña.

“El nivel educativo de estos países es mucho más bajo si comparado a otros y, como resultado, hay más margen para que los trabajadores sientan que sus habilidades esenciales se tornarán obsoletas”, agregó Brewer.

Según la directiva de Degreed, “estos países se enfrentan a una emergencia de calificación pos-COVID que puede impactar en la recuperación económica y empresarial en los próximos meses”.

Las habilidades del futuro

De acuerdo con la encuesta, que entrevistó a profesionales de diversos sectores, “el crecimiento porcentual más rápido de la demanda mundial de habilidades durante la próxima década estará en tecnología y programación“.

La fluidez digital también sería una exigencia básica de gran parte de las empresas.

Sin embargo, “las mismas previsiones auguran que el mayor crecimiento será en la demanda de habilidades cognitivas, como la creatividad o resolución de problemas, y sociales, como comunicación o emprendimiento o liderazgo“, señala el informe.

El aumento del estrés y la caída de la productividad

El sondeo difundido este miércoles hizo hincapié en que la crisis causada por el coronavirus también dejó a los profesionales más estresados y vulnerables, lo que se refleja directamente en su desempeño laboral.

Un 42 por ciento de los encuestados cree que sus compañías optarían por despedir a los funcionarios en vez de recalificarles o cambiarles de función, lo que genera preocupación.

“Lo estamos viendo en Brasil, que alcanzó la tasa más alta de paro con el récord de 14.6 por ciento y ver este tipo de noticias aumenta el miedo y la inseguridad de los trabajadores”, precisó Brewer.

Así, 36 por ciento de los trabajadores dijeron que la ansiedad sobre la necesidad de aprender pasó a afectar su salud mental, sobre todo en Brasil y en Australia, donde este porcentaje alcanzó 46 por ciento.

Mientras tanto, 55 por ciento de ellos vieron que sus tareas se tornaron más estresantes, cifra que llegó a 68 por ciento en Estados Unidos y a 63 por ciento en México.

Asimismo, 41 por ciento de los encuestados dijo que este contexto hizo aumentar el tiempo que llevan para concluir sus actividades laborales mientras que 22 por ciento garantizó que la calidad del trabajo que realizan disminuyó, porcentajes que en Brasil alcanzaron 49 por ciento y 41 por ciento, respectivamente.

Por eso, Brewer propone como solución que las empresas pasen a invertir en la calificación de sus colaboradores de forma integrada a su flujo de trabajo, estrategia que hace posible el aumento de la productividad de la empresa o de las ventas.

“Es necesario darle la libertad al trabajador para que aprenda todos los días y que este proceso esté integrado a su flujo de trabajo y no algo obligatorio”, concluyó.