Maestro Santiago Zúñiga Rodríguez: La experiencia Nicolaita al servicio de la transformación de la Universidad desde la Conciliación.

Dr. Anastacio Arzate Jaramillo

Morelia Michoacán a 27 de diciembre de 2018.-Por ciertas razones, que no vale la pena explicar aquí, tuve acceso al Plan de Trabajo presentado por el Maestro Santiago Zúñiga Rodríguez en su registro como Aspirante a Rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Sobre su propuesta de trabajo, sobre su trayectoria y perfil quiero hacer la siguiente reflexión.

Quien escribe, llego muy joven del vecino estado de Guanajuato a formarse profesionalmente en esta noble Universidad que me abrió sus puertas; desde hace 20 años he hecho carrera judicial y me desempeño laboralmente fuera de mi segunda tierra que es Michoacán, por lo que no tengo en el corto plazo planes de regresar a vivir a Morelia, actualmente desconozco el contexto político de este bello estado, se que hay muchos otros aspirantes a Rector, a la mayoría no los conozco, por lo que no puedo emitir juicio de ninguno, solo lo hare de forma muy respetuosa a favor del Maestro Santiago Zuñiga Rodríguez a quien conocí como Director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, por lo que no me pidan neutralidad, pues escribo desde el agradecimiento a un Maestro Universitario de varias generaciones, a un amigo que impulso nuestra formación y a un consejero que siempre tuvo palabras de aliento para lograr la movilidad social, aspiración legítima de todo joven humilde que se quiere abrir paso profesionalmente.
1. Sobre su formación Nicolaita: El oriundo de Tzintzuntzan, Zúñiga Rodríguez tiene algo muy particular en su formación académica, salvo su educación primaria, todas sus etapas como estudiante las realizo en los claustros de la Universidad Michoacana, desde la Secundaria (Recordemos que en la década de los 60s nuestra Máxima Casa de Estudios tenía la Escuela de Iniciación Universitaria, que luego desapareció), el Bachillerato en el Colegio de San Nicolás, la Licenciatura en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, así como la especialidad en Derecho Penal y la Maestría en Derecho. Lo que lo hace un profesionista típicamente nicolaita, además, es parte de una de las familias más comprometidas con nuestra Universidad, pues su señora Madre como mujer fue pionera en realizar estudios de enfermería, mientras que su hermano, reconocido pintor michoacano fue protagonista de varios momentos claves en la historia de la Universidad. Con todos estos antecedentes, no tengo la menor duda del cariño, agradecimiento y respeto que Santiago Zúñiga Rodríguez pueda tener con nuestra Casa de Hidalgo.

2. Sobre su Plan de Trabajo: El documento que el Maestro Santiago Zúñiga Rodríguez, presento en tiempo y forma a la Comisión De Rectoría, no es un Programa abundante de citas, diagnósticos y estadísticas, por el contrario me sorprendió su sencillez de 11 cuartillas, la claridad filosófica y la contundencia de sus fines. Me explico mejor, citando solo tres aspectos:

a).- Acorde a la tradición de nuestra Universidad, le ratifica el carácter científico, democrático, popular y humanista, señala “Las universidades públicas, no obstante su crítica situación, son insustituibles y, además complementariamente, estratégicas, ya que siguen ofreciendo enseñanza y formación a miles de jóvenes estudiantes que carecen de otras opciones y, porque, ante los procesos de globalización e integración, el conocimiento será determinante en el rol de cada individuo, cada sociedad y cada nación”.

b).- La inercia de falta de opacidad y transparencia en la vida pública de México, también hizo puerto en la Universidad –así lo reconoce el Maestro-, pero ello no significa que sea parte orgánica de la Casa de Hidalgo, si es necesario incrustar la austeridad y rendición de cuentas, poniendo otros valores nicolitas que coexisten positivamente en la vida universitaria. Estas mejores y buenas prácticas institucionales necesarias en la Universidad (Con los Directivos, Sindicatos, Casas del Estudiante y asociaciones de alumnos), sin embargo, no deben ser impuestas; sino consensuadas entre todos, poniendo el dialogo, conciliación y la concertación como instrumento fundamental.

c).- La máxima autoridad de nuestra Casa de Estudios, inmediatamente de haber resuelto la situación de asfixia económica, a través de gestiones estratégicas con todos los niveles de gobierno, con instancias internacionales y mediante la obtención de recursos propios, debe plantear en el mediano plazo un debate abierto para pensar colectivamente en la construcción de un nuevo Modelo de Universidad del Siglo XXI, cito: “Universidades como la nuestra, que hasta ahora han asumido pasivamente su papel irremediable de instituciones académicas, deben optar entre retomar otros roles académicos o hacer, con alto grado de competencia, lo hecho hasta ahora o cambiar. No podemos continuar así, con la autocomplacencia, el autoengaño y la ambigüedad. Este siglo nos encontró así, pero tenemos que cambiar”.

3. Sobre su perfil: El Maestro Santiago, igual que la mayoría de los jóvenes de su generación participo activamente en los movimientos estudiantiles a favor de la Universidad y en defensa de la Educación Superior en Michoacán, fue Presidente de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho en 1968. Después ingreso al PRI, pero fiel a la corriente de pensamiento del Nacionalismo Revolucionario, llego como Diputado al Congreso del Estado, siendo uno de los Diputados más Jóvenes en la historia política de Michoacán en 1974. Desde 1979 ingreso como Profesor en la Escuela Preparatoria “Melchor Ocampo” de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, tiempo después ascendió a Maestro Investigador impartiendo las materias de Historia del Derecho, Sociología e Historia del Pensamiento Económico en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; y, desde 1995 es Maestro en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, manteniéndose a la fecha como activo en la docencia con 32 años de servicio, siendo catalogado como unos de los Profesores con mayor antigüedad, solamente debajo de una docena de decanos Maestros. Paralelamente a su función de académico, ha sido servidor público en la Administración Publica, fue Subdelegado del ISSSTE, Director del CONALEP Morelia Plantel 2 y Secretario Particular del Secretario de Educación en el Estado. En el año 2000 fue nombrado Director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana.

Políticamente el Maestro Santiago, debe de ubicarse en una posición de centro, no fue ajeno a los sueños de jóvenes idealistas que intentaron tomar el cielo por asalto, con esa idea de justicia milito muchos años en el PRI, ahí anida buena parte de sus viejos amigos, con los gobiernos estatales emanados del PRD mantuvo siempre un respeto y cordialidad, muchos de mis contemporáneos de la Facultad de Derecho y que el Maestro Santiago impulso siempre, son servidores públicos al mando del actual gobernador; muchos otros, ya son destacados líderes en el Morena. Mientras que hacia el interior de la Universidad, aun cuando mantiene buena relación con todas las tendencias en los Sindicatos, no se le puede adjudicar pertenencia a ningún grupo. Desde hace muchos años el Maestro se alejó de todo tipo de militancias políticas, consagrado de tiempo completo a labor de docente; sin embargo, no está por demás mencionarlo, pues a su favor tiene nobles oficios diplomáticos y acercamientos con todas las tendencias políticas. Creo que en la actual situación crítica que agobia a nuestra Universidad; los servicios, diligencias y gestiones que puede ofrecer el Maestro Zúñiga pueden ser benéficas para la Casa de Hidalgo.

Un aspecto digno de reconocerse es que el Maestro no ha incurrido en promocionarse, tampoco ha desarrollado proselitismo ni creado grupos de afines, desde donde me encuentro, se, que lo único que hizo es elaborar un Plan de Trabajo y presentarlo. Una última consideración que considero importante y que juega a su favor es su edad de 71 años, es decir un Rector que no valla de prisa o con ansiedad de hacer carrera política; sino una Autoridad de paso firme, prudente y conciliador que consagre su prestigio a favor de la Universidad.

Con todo lo anteriormente escrito, y en mi calidad exclusiva de Nicolaita y Ex Universitario, siendo muy respetuoso de los procesos y nomas internas de mi Querida Universidad a la cuál le debo lo que soy, escribo con humildad y respeto estas líneas.