La Cámara de Diputados aprobó este jueves una reforma a la Ley General de los derechos de niñas, niños y adolescentes y el Código Civil Federal para prohibir el castigo corporal y humillante como forma de corrección o disciplina.

Las modificaciones aprobadas por 466 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones, señala que los menores tienen derecho a recibir orientación, educación y cuidado sin que sean víctimas de violencia.

La iniciativa define el castigo corporal como todo acto en que se utilice la fuerza física, incluyendo golpes con la mano o con algún objeto, es decir: empujones, pellizcos, mordidas, tirones de cabello o de las orejas, obligar a sostener posturas incómodas, quemaduras, ingesta de alimentos hirviendo, entre otros.

Mientras que el castigo humillante es cualquier trato ofensivo, denigrante, estigmatizante, ridiculizador y otros que tengan como objetivo provocar dolor, amenaza, molestia o humillación.

La legisladora Rosalba Valencia Cruz, presidenta de la comisión de derechos de la niñez, aseguró que el castigo corporal es una de las formas y tratos que ha subsistido como un método de corrección para niños.

Precisó que en México la prevalencia de estas prácticas como una forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes es muy alta según datos del Inegi.

“Se tiene que visibilizar que la normalización de ello es una forma de violencia que atenta contra la dignidad, integridad y bienestar que trae consigo daños y consecuencias en su desarrollo”, agregó.

La diputada del PAN, Pilar Ortega Martínez, indicó que diversos estudios científicos han comprobado cómo los castigos corporales y los tratos humillantes generan condiciones para desarrollar una sociedad violenta.

“No hay insulto pequeño ni golpe suave; la violencia es una sola y cuando se normaliza desde edades tempranas se convierte en una conducta aceptable para las personas en el largo plazo”