José García Segura

El primer gran escándalo por vacunación fraudulenta en el mundo apareció, la semana anterior, en el estado brasileño de Goias, colindante con Brasilia, muy cerca de São Paulo y de Río de Janeiro.

Medios de prensa refieren que “personal de salud ha suministrado inyecciones vacías en lugar de dosis contra el coronavirus”.

Ante ese suceso, en comunidades de Brasil, Argentina y Perú se interrumpió la campaña de vacunación pretextando “falta de dosis”.

En México, además del caos registrado en las alcaldías Milpa Alta, Magdalena Contreras y Cuajimalpa, existe una fundada sospecha por la aplicación de la vacuna sin solución inyectable, especialmente en comunidades rurales donde nadie vigila.

Opositores al régimen denuncian, además, irregularidades de otra naturaleza: vacunación “por palanca”.

Lo menos que han provocado los activistas del régimen es indignación por el caos, decíamos, con que operaron al sur de la CDMX, donde fotografiaban, fuera de la ley, la credencial de elector de quienes aspiran a la inmunización.

Tan grande fue el escándalo que no pocos pidieron la renuncia del Zar anticovid, Hugo López Gatell, atacado, esta vez, por el virus.

Deje le digo que “por palancas” y sin formarse, famosos de Brasil, Argentina, Perú y México han sido vacunados, aun cuando no pertenecen al sector salud ni tienen 60 años o más.

Tal es el caso de Vicente Fernández y su hijo Alejandro, así como el del vocalista de la banda “Intocable”, Ricardo Muñoz.

Por el contrario y con todas las de la ley, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de 78 años, recibió formalmente su segunda dosis.

La Reina británica, Isabel II (94 años) y su esposo Felipe, duque de Edimburgo (99) están vacunados, según ha informado el Palacio de Buckingham.

Sir Ian McKellen, actor en Harry Potter y el Señor de los anillos, se puso la vacuna a los 81 años de edad.

Cantantes (José Luis Rodríguez, “El Puma” y Enrique Guzmán) o productores musicales como Emilio Estefan, también se habrían vacunado.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, de 67 años, aguardará “hasta que le toque” para protegerse contra el mortal virus.

Pese a haberse contagiado, el mandatario mexicano insiste en que ni antes ni después usará cubre bocas.

El plan del gobierno obradorista es que a mediados de abril estén vacunados 16 millones de adultos, mayores de 60 años.

Oposicionistas exigen deje de utilizar los colores de morena para ganar el voto de los ancianos el domingo 6 de junio, con la promesa de que serán vacunados.

¿Muere una persona si le inyectan aire en vez de líquido, como en Brasil?

Expertos aseguran que si la vacuna “de aire” es subcutánea, no pasa nada: “el aire se reabsorberá sin problema”.

La grave es la burla, el engaño ¿no cree usted?

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